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POLÍTICA DE PROTECCIÓN DE VÍCTIMAS ASOCIACIÓN PARA LA ACOGIDA Y EL ACOMPAÑAMIENTO BETANIA

0.- DEFINICIONES

  • Niño y niña: toda persona menor de 18 años.
  • Persona adulta: persona mayor de 18 años.
  • Abusos sexuales: se utiliza este término en su sentido más amplio comprensivo por tanto de todas las conductas que el ordenamiento jurídico español actual considera constitutivas de delito en el ámbito de la sexualidad humana.
  • Beneficiario: persona que recibe los servicios prestados por Betania; pueden ser adultos victimizados sexualmente en entornos eclesiales, siendo menores o mayores de edad, o sus familiares.
  • Buen trato: mandato de actuación positiva en relación con la atención y cuidado a la infancia y la víctima que parte del respeto a todos sus derechos y procura su desarrollo integral.
  • Canal de denuncias: Betania pone a disposición de sus beneficiarios y profesionales un canal en el que se puedan reportar las conductas inadecuadas y garantiza la confidencialidad de las denuncias que se presenten.
  • Derechos de la infancia: Derechos que ostentan los niños y las niñas reconocidos en la Convención de Derechos del Niño de Naciones Unidas de 1989 y en otros textos internacionales en especial en la Carta Europea de los Derechos del Niño aprobada por el Parlamento Europeo en 1992. Estos derechos se han incorporado en la legislación española singularmente en la Ley Orgánica de protección jurídica del menor de 1996, modificada en 2015.
  • Derechos de las víctimas: Toda víctima tiene derecho a la protección, información, apoyo, asistencia, atención y reparación, así como a la participación activa en el proceso penal/canónico y a recibir un trato respetuoso, profesional, individualizado y no discriminatorio desde su primer contacto con las autoridades o funcionarios, durante la actuación de los servicios de asistencia y apoyo y, en su caso, de justicia restaurativa, a lo largo de todo el proceso y por un período de tiempo adecuado después de su conclusión, con independencia de que se conozca o no la identidad del infractor y del resultado del proceso.
  • Salvaguarda: La salvaguarda es una responsabilidad que asumen las organizaciones para asegurar que sus miembros o colaboradores, y sus actividades y servicios prestados protegen a los niños, niñas y personas en situación de vulnerabilidad con quienes trabajan, de cualquier forma de violencia, evitando su exposición a riesgos. Implica prevenir, detectar, notificar y actuar, trasladando a las autoridades competentes cualquier riesgo sobre la integridad de los niños y las niñas.
  • Violencia contra la infancia: Acción u omisión no accidental, vulneradora de los derechos de los niños y niñas, que amenaza o impide su seguridad y la satisfacción de sus necesidades físicas y psicológicas básicas. Incluye toda forma de perjuicio o abuso físico o mental, descuido o trato negligente, malos tratos o explotación, incluido el abuso sexual.
  • Violencias sexuales: comprende cualquier acto de naturaleza sexual no consentido o que condicione el libre desarrollo de la vida sexual en cualquier ámbito público o privado. Se comprenden en el concepto los delitos de agresiones sexuales, la mutilación genital femenina, el matrimonio forzado, el acoso con connotación sexual, la trata con fines de explotación sexual y el feminicidio (asesinato de mujeres/niñas vinculado a violencias sexuales).
  • Víctima: toda persona que ha sufrido un suceso traumático que, de manera inesperada e incontrolable, lesiona o amenaza gravemente su bienestar físico y/o psíquico, experimentando una quiebra en su autoestima, confianza en los demás, humillación, injusticia, y provocando, en ocasiones, una sintomatología definida por la evitación, la agitación o el revivir el suceso, de mayor impacto cuando ha sido intencionadamente causado.

1.- COMPROMISO INSTITUCIONAL

La Asociación para la acogida y el acompañamiento Betania se constituye, bajo la creencia en la inviolable dignidad humana, para defender activamente los derechos fundamentales de las personas. Así, Betania acompaña de manera integral a las personas adultas víctimas de abusos sexuales en contextos religiosos, hayan sido victimizadas siendo menores o mayores de edad, para paliar los efectos de la victimización primaria y evitar la victimización secundaria, convencida de la efectividad de esta labor de cara a la promoción de entornos eclesiales protectores de la infancia y de las personas adultas.

La misión de Betania es contribuir a la erradicación de los abusos sexuales en el contexto de la Iglesia Católica en España y al reconocimiento y reparación del daño causado a las víctimas mediante:

  • La acogida, la orientación, el acompañamiento y la sanación de las personas adultas víctimas de abusos sexuales en contextos religiosos, hayan sido victimizadas siendo menores o mayores de edad.
  • La visibilización del problema y la sensibilización y persuasión a grupos de interés.
  • La colaboración con las víctimas, asociaciones de víctimas y con las instituciones eclesiales para afrontar el problema.

Betania, su personal y voluntariado, a través de la presente Política, se comprometen a respetar y proteger a las personas que se encuentren en situación de vulnerabilidad, especialmente a las víctimas de abusos sexuales y a la infancia y adolescencia, siguiendo la legislación española y los derechos reconocidos en la Convención de Derechos del Niño de Naciones Unidas.

Los valores que guían la actividad de Betania son:

  • Defensa de la inviolable dignidad humana
  • Opción por las víctimas
  • Intolerancia hacia los abusos
  • Liderazgo proactivo
  • Transparencia
  • Profesionalidad
  • Independencia

2.- OBJETIVOS

A través de esta Política, Betania se marca los siguientes objetivos:

  • Paliar los efectos de la victimización primaria mediante la prestación de servicios que promuevan la recuperación personal (acogida, escucha y orientación, información y prestación de servicios psicológicos, legales, médicos y espirituales que sirvan a la sanación de los efectos de la victimización de las personas adultas victimizadas siendo menores o mayores de edad) y la reparación del daño (facilitar el acceso a la justicia ordinaria y/o canónica, así como a procesos de reparación que incluyan la indemnización para hacer frente a los daños y necesidades derivados de la victimización) según un enfoque de derechos que evite el asistencialismo (LO 4/2015 de 27 de abril, del Estatuto de la Víctima del Delito).
  • Prevenir la revictimización, con especial atención a la victimización secundaria, garantizando la atención, apoyo, información, escucha y prestación de servicios a las víctimas a las que atiendan (LO 4/2015 de 27 de abril, del Estatuto de la Víctima del Delito).
  • Contribuir a transformar la sociedad española, y en particular la Iglesia Católica en España, contribuyendo a crear una cultura de buen trato y priorizando la protección a la víctima frente a la reputación de las instituciones eclesiales para evitar la revictimización.
  • Contribuir a la erradicación de todo tipo de violencia, especialmente la violencia sexual, promoviendo entornos protectores para la infancia y otras personas susceptibles de ser victimizadas por factores personales, relacionales, contextuales y sociales y creando las condiciones que garanticen el respeto de todas las personas a las que atiende Betania.
  • Garantizar que todas las personas que trabajan o colaboran con Betania estén capacitadas, conozcan, comprendan y acepten sus responsabilidades en materia de protección y buen trato a la infancia (en línea con el espíritu de la LO 8/2021 de protección integral a la infancia y la adolescencia frente a la violencia) y a las víctimas de delitos (en línea con la LO 4/2015 de 27 de abril, del Estatuto de la Víctima del Delito y la Declaración de la ONU sobre los principios fundamentales de justicia para las víctimas de delitos y del abuso de poder), y promueven el cumplimiento de esta Política.

3.- ÁMBITO DE APLICACIÓN

Esta política se aplica a:

  • Personas que trabajan en Betania –patronato, contratadas, voluntarias, en prácticas- así como a aquellas que colaboren con la asociación –empresas subcontratadas, contratistas- y otros.
  • Contrapartes que participen en actividades organizadas con niños, niñas y adolescentes, prestadores de servicios, colaboradores, etc.

Esta política está orientada a proteger a las personas adultas que hayan sufrido victimización, siendo menores o mayores de edad, con especial atención a los factores personales, relacionales, contextuales y sociales, y a los niños, niñas y adolescentes.

4.- PRINCIPIOS

  • Respeto por la dignidad: Las víctimas que acudan a Betania serán tratadas con compasión y respeto por su dignidad (Declaración ONU sobre los principios fundamentales de justicia para las víctimas de delitos y del abuso de poder).
  • Enfoque basado en las personas: Todas las acciones de Betania seguirán criterios que pongan a la persona, particularmente a los niños, niñas y personas en situación de vulnerabilidad, por encima de cualquier otro valor.
  • No discriminación: Betania atenderá a todas las personas adultas víctimas de abusos sexuales en contextos eclesiales, hayan sido victimizadas siendo menores o mayores de edad, sin distinción alguna, ya sea de raza, color, sexo, edad, idioma, religión, nacionalidad, opinión política o de otra índole, creencias o prácticas culturales, situación económica, nacimiento o situación familiar, origen étnico o social, o impedimento físico (Declaración ONU sobre los principios fundamentales de justicia para las víctimas de delitos y del abuso de poder)
  • Buen trato: El buen trato será el fundamento de toda acción protectora y de cuidado de niños, niñas y personas en situación de vulnerabilidad, lo que supone no solo la eliminación de toda forma de violencia sobre los mismos, sino también el respeto de todos sus derechos y un mandato de actuación positiva que procurará su desarrollo integral.
  • Protección: Betania pondrá todos los mecanismos necesarios para garantizar el derecho inalienable a la protección de las víctimas, especialmente las menores de 18 años, más allá de otros intereses.
  • Libertad: Betania garantizará el respeto por la voluntad individual de sus beneficiarios, de tal forma que se responsabilicen de sus propios actos y se sientan libres de cualquier coerción, abuso o amenaza.
  • Confidencialidad: Betania se compromete a salvaguardar la privacidad y proteger a la intimidad de los beneficiarios de acuerdo a las leyes y a procedimientos que garanticen la no revictimización ni un mayor daño o abuso emocional reiterado.
  • Seguridad: Betania garantizará la protección de las personas beneficiarias de esta política, sin poner en peligro su integridad física, emocional y su desarrollo.
  • Respuesta rápida: Betania se compromete a dar respuesta a posibles situaciones de denuncia, y a manejar las situaciones evitando que la posible demora en la toma de decisiones sobre cómo proceder puedan poner en mayor peligro a las víctimas. En este sentido, cabe resaltar que la percepción y la vivencia del tiempo no es igual para los niños y niñas que para las personas adultas.
  • Tolerancia cero: Betania no va a tolerar ni aceptar ningún comportamiento que suponga violencia contra la infancia o un daño a personas en situación de vulnerabilidad. Betania llevará a cabo un trabajo explícito para generar una cultura de buen trato y protección.

5.- IMPLANTACIÓN

Esta Política se implantará realizando las siguientes actividades:

5.1.- Análisis de riesgos

Mitigar los potenciales riesgos para la protección de las personas beneficiarias de Betania es clave para garantizar que su labor tenga éxito. Por ello se identifican los riesgos de la asociación, se clasifican, y se establecen medidas a adoptar de cara a reducirlos. Las evaluaciones de riesgos se llevan a cabo de manera periódica permitiendo actualizar los planes de acción con medidas que reducen los riesgos identificados.

5.2.- Selección de personal

Contar con una política de contratación segura es fundamental para disponer de un entorno protector, por ello:

  • Todos los contratos y acuerdos de colaboración deben hacer referencia a esta Política y al Código de Conducta, e incluir la declaración de conformidad de trabajar en consonancia con ellos. Todo el personal y voluntariado de Betania conoce y firma esta Política y se compromete a actuar acorde al Código de conducta.
  • Se comprueban referencias de puestos anteriores a la incorporación.

5.3.- Sensibilización y formación

Para alcanzar los objetivos de esta Política es necesaria la implicación de todas las personas que conforman Betania, por lo que la Asociación sensibilizará a todo el personal y voluntariado sobre los derechos de las víctimas y la infancia.

  • A todos los profesionales y voluntarios que se incorporen a Betania se les impartirá una formación inicial con el siguiente contenido: la Política de Protección, el Código de Conducta, el Protocolo y los procedimientos de registro y protección de datos.
  • Para los profesionales y voluntarios ya integrados en Betania se promoverán formaciones periódicas que capaciten en materia de protección y buen trato a la infancia y a las víctimas de delitos.
  • Para contribuir a la transformación social, desde Betania también se realizan acciones de sensibilización a grupos eclesiales y a la sociedad en general. En esta misma línea, la asociación ofrece formaciones para el acompañamiento a las víctimas, y para la prevención de los abusos en el seno de las instituciones religiosas.

5.4.- Recabar y almacenar información sensible

Para hacer posible el respeto al principio de confidencialidad y de protección de datos Betania cuenta un sistema de registro de la información obtenida en el transcurso de las sesiones con los beneficiarios, así como de toda la información generada en los procesos de acompañamiento, atención psicológica y reparación, que asegure que solo los profesionales de Betania autorizados en cada caso tengan acceso.

Toda esta información será tratada de forma confidencial salvo que, para evitar situaciones de riesgo o por imperativo legal, deba ser desvelado su contenido.

El sistema de registro será informado a todos los equipos de Betania que deberán firmar los acuerdos de confidencialidad oportunos.

Las declaraciones públicas sobre casos particulares -si fueran necesarias- se realizarán por medio de notas de prensa, respetando el anonimato, la veracidad en la información y previo consentimiento del beneficiario.

5.5.- Reporte y respuesta de violencia sexual actual contra menores

Betania dispone de una Coordinadora de atención a casos de víctimas menores de edad que actúa como responsable en los casos en los que se hayan puesto en conocimiento de la asociación abusos sexuales actuales sobre menores de edad.

La Coordinadora atenderá a los familiares de la víctima menor de edad que así lo requieran, pero no a los menores que serán derivados a los servicios oportunos. Los casos constitutivos de delito, o que pongan en riesgo la seguridad de los niños y las niñas, se pondrán en conocimiento de las autoridades competentes.

Los casos se gestionan bajo los principios de confidencialidad y celeridad, y siempre protegiendo a la persona que lo comunica.

Para contactar con la coordinadora, se pone a disposición de todo el personal de Betania, víctimas a las que atiende la asociación, sus familias, o terceras personas, los siguientes canales de comunicación para poder dar traslado de situaciones de cualquier sospecha o evidencia de que un niño, niña o adolescente sufre violencia, y/o cualquier sospecha o evidencia de un incumplimiento de la presente política por parte del personal o voluntariado de Betania:

  • Coordinadora de atención a casos de víctimas menores de edad: Raquel Romero
  • Correo electrónico: coordinamenores@acogidabetania.es
  • Teléfono: 618 480 944

5.6.- Seguimiento y revisión

Es esencial evaluar las respuestas que se dan y registrar el aprendizaje organizacional, con respecto a la experiencia derivada de la implantación de la Política.

Cumplir con la responsabilidad de que la Política se implemente realizando autoevaluaciones periódicas, abordando los fallos de implementación detectados, las lagunas y áreas de trabajo que requieren una atención especial, y mitigando nuevos riesgos que puedan detectarse. La Política debe ser revisada en intervalos regulares con el fin de valorar si sigue siendo aplicable, introduciendo las modificaciones que sean oportunas e integrando la retroalimentación de las personas sobre las que se aplica.

PROTOCOLO

  1. ¿QUÉ ES LA ASOCIACIÓN PARA LA ACOGIDA Y EL ACOMPAÑAMIENTO BETANIA? 

La Asociación para la Acogida y Acompañamiento Betania (en adelante Betania) es una asociación civil inscrita en el registro nacional de asociaciones Sección 1ª/ Número Nacional 616734 del Ministerio del Interior del Gobierno de España

Esta asociación, fundada por profesionales de ámbitos diversos, se propone ofrecer atención y acompañamiento integral a las personas adultas victimizadas sexualmente, siendo menores o mayores de edad, en el seno de la Iglesia católica, conforme a sus necesidades y derechos reconocidos en la Declaración de Naciones Unidas sobre justicia para las víctimas del delito y abusos de poder (1985), la Directiva Europea de derechos de las víctimas (2012), así como en la Ley del Estatuto de la Víctima (2015).

La declaración fundacional de Betania, así como su finalidad, están recogidas en los artículos 1. y 2. de sus Estatutos.

Los servicios que Betania se propone prestar van dirigidos a la recuperación y a la reparación de las personas adultas victimizadas sexualmente, siendo menores o mayores de edad, en el seno de la Iglesia católica, así como a la depuración de conductas agresoras a partir de los servicios de:

  • Acogida y Escucha.
  • Atención psicoterapéutica.
  • Atención médica.
  • Orientación legal.
  • Procesos de reparación
  • Escucha y Acompañamiento

El servicio que Betania y sus profesionales prestan es independiente de los procesos legales en los que se encuentren las personas que acuden a Betania, ya sean ante la justicia ordinaria como ante la justicia canónica, y en ningún caso es una alternativa al sistema de justicia al que las víctimas tienen legítimo derecho.

Betania ha adaptado su procedimiento de actuación a lo dispuesto en la legislación vigente respecto de los abusos sexuales a menores y al principio del interés superior del menor.

Betania es una asociación sin ánimo de lucro que se financia con las aportaciones de sus socios y las donaciones de particulares e instituciones, pero se pide a las personas beneficiarias que puedan hacerlo que sufraguen los servicios profesionales que se les prestan, sin que la falta de recursos económicos suponga un impedimento para recibirlos.

  1. PROCEDIMIENTO DE ACTUACIÓN CON LAS VÍCTIMAS/BENEFICIARIOS

Betania ofrece a las personas que soliciten sus servicios una relación profesional de acogida, escucha y acompañamiento cuyo objetivo es la recuperación integral de la persona conforme a sus derechos y las necesidades que se vayan revelando a lo largo del proceso.

Los profesionales que prestan sus servicios trabajan de manera coordinada y en equipo.

Betania se compromete a asegurar la confidencialidad de los datos y hechos de los que tenga conocimiento, observando la legislación de protección de datos y el deber de confidencialidad de todos sus profesionales, salvo en los casos en los que se detecte que se están cometiendo abusos sexuales sobre menores de edad. En estos supuestos prima el interés del menor y Betania, de acuerdo con la legislación vigente, hará todo lo posible para que la persona que haya comunicado los hechos los denuncie ante las autoridades competentes (fuerzas y cuerpos de seguridad, del Ministerio Fiscal o del Juzgado de guardia). En caso de que quien haya comunicado los hechos a Betania se niegue a presentar la denuncia, será Betania quien lo haga.

  1. Servicio de Acogida

Betania dispone de un número de teléfono (608 40 69 96), una dirección de correo electrónico (acogida@acogidabetania.es) y un formulario web (www.acogidabetania.es) para que las personas interesadas puedan establecer contacto con los responsables del Servicio de Acogida y Escucha.

La vía no presencial facilita a la persona que se dirige a Betania, ya sea a través del teléfono, ya sea a través de un correo electrónico o formulario, la seguridad del anonimato.

En caso de que la persona que se dirige a Betania no sea la directamente afectada, el profesional que atienda la llamada telefónica o responda el correo electrónico atenderá la solicitud, que en ningún caso podrá suplir la comunicación directa con la persona afectada, y facilitará el contacto directo con la persona directamente afectada.

Los objetivos de esta primera intervención son los siguientes:

  • Escuchar a la persona que se dirige a Betania para que se sienta acogida en un clima de confianza y confidencialidad.
  • Recoger los datos mínimos necesarios para poder identificar o contribuir a clarificar la demanda.
  • Ofrecer información completa de los servicios que Betania presta, así como del trabajo en equipo que desarrollan los profesionales que integran los distintos servicios.
  • Facilitar el apoyo inicial necesario para iniciar y dar continuidad a un proceso de acompañamiento integral que podrá requerir de la intervención de otros Equipos, además del que constituye el Servicio de Acogida.

El procedimiento de actuación en la primera acogida, ajustado a las necesidades específicas y circunstancias de la persona que entra en contacto con Betania, es el siguiente:

  • La atención por teléfono tendrá una duración de entre 20 y 30 minutos.
  • El número de llamadas o de comunicaciones por correo electrónico, antes de proceder a la derivación a cualesquiera de los restantes servicios que Betania presta, se establece en un máximo de tres. En caso de que el primer contacto sea a través de correo electrónico o formulario se animará a establecer contacto telefónico.
  • Los datos recogidos en este primer contacto, con el consentimiento y acuerdo de la persona que se ha puesto en contacto con Betania y según lo establecido en la legislación vigente, se guardarán durante cinco años en un ordenador, debidamente protegidos.

El Servicio de Acogida cuenta con la figura de una Coordinadora de atención a casos de víctimas menores de edad (coordinamenores@acogidabetania.es) que es quien actúa como responsable en los casos en los que los hechos puestos en conocimiento de Betania afecten a un menor de edad.

  • Cuando el Servicio de Acogida de Betania tenga noticia de abusos sexuales que se estén perpetrando contra un menor de edad, ya sean comunicados por sus padres, por un tercero, o por el propio menor, lo podrá de inmediato en conocimiento de la Coordinadora de menores de edad, que se hará cargo a partir de ese momento.
  • La Coordinadora de menores de edad instará a los adultos que hayan comunicado los abusos a denunciarlos inmediatamente a las autoridades competentes y, caso de ser necesario por la negativa de aquél a hacerlo, pondrá en conocimiento de dichas autoridades toda la información de la que disponga Betania.
  • Si son los padres quienes han solicitado la ayuda de Betania, la Coordinadora de menores intervendrá para ayudar a los padres a cuidar que el testimonio del menor no se contamine.
  • Si ha sido un tercero se le instará a comunicar lo que sepa, además de a las autoridades competentes, a los padres del menor.
  • Si ha sido el propio menor de edad quien ha comunicado a Betania el abuso se le acompañará a denunciar a las autoridades competentes, y se velará por él/ella hasta que los servicios sociales decidan qué medidas de protección deban tomarse, de acuerdo con lo establecido en la LO 8/2021, de protección integral a la infancia y la adolescencia frente a la violencia.
  • Si ha sido otro menor quien ha comunicado el abuso se le acompañará a denunciar.
  1. Derivación y servicios específicos.

Tras el primer contacto, los profesionales del Servicio de Acogida facilitarán la derivación al servicio o servicios demandados y/o recomendados. Esta derivación se hará de acuerdo con criterios profesionales, con un enfoque integral, en coordinación y puesta en común de los casos, con las debidas cautelas.

2.1. Atención psico-terapéutica.

La atención psico-terapéutica tendrá como objetivo el trabajo clínico del abuso denunciado desde un modelo procesual. La vivencia de una situación de estas características supone una ruptura en el proyecto personal, razón por la que se hace necesario contribuir a desbloquear y sanar las áreas dañadas a través de una relación de confianza en la que se genere un vínculo de ayuda basado en la aceptación incondicional y el respeto a la persona.

Los profesionales que forman el Equipo psicoterapéutico se rigen por el Código Deontológico de su profesión. La confidencialidad rige toda la intervención.

Las actitudes básicas de la relación terapéutica son las siguientes:

  • Cercanía.
  • Consideración positiva incondicional.
  • Comprensión y escucha empática.
  • Encuadre de las intervenciones

La intervención psicológica será, en principio, individual, y se desarrollará en sesiones semanales o quincenales de una duración estimada de entre 50 y 60 minutos con una periodicidad pautada. En los casos en los que el encuentro personal no sea factible se ofrecerá la posibilidad de hacer sesiones on line, siempre y cuando sea posible un encuentro o encuentros presenciales previos.

En los casos que se requiera, se podrá realizar intervención familiar. Esta intervención se llevará a cabo por profesionales especializados en este tipo de abordajes y siempre que sea posible en co-terapia (dos terapeutas).

Cuando las circunstancias lo permitan y aconsejen, los profesionales del Equipo terapéutico de Betania podrán estimar la posibilidad de ofrecer intervenciones a nivel grupal.

2.2. Atención médica

Betania presta atención médica a aquellas personas que lo precisen de acuerdo con el siguiente procedimiento:

  • El profesional recogerá la historia clínica de la persona que acceda a este servicio analizando el motivo de la consulta, los antecedentes personales y familiares y considerará la prescripción de tratamientos farmacológicos, informando de los efectos de los fármacos aconsejados, la posología y su uso. Si se precisa, se harán exploraciones complementarias.
  • Tras la formulación de la hipótesis diagnostica se diseñarán las medidas terapéuticas y se acordará el tratamiento farmacológico adecuado en caso de que sea necesario.
  • Se realizarán entrevistas de control que se irán programando según la evolución.

2.3. Escucha y Acompañamiento espiritual

Las personas que así lo deseen cuentan con un servicio de escucha y acompañamiento espiritual que Betania se ofrece a prestar a través de personas especialmente preparadas. A través de este servicio se busca, desde el respeto al protagonismo de cada persona en su proyecto de vida, la sanación de la dimensión espiritual y religiosa que los abusos han dañado.

Este proceso se guiará por

  • La escucha desde la aceptación incondicional de la persona.
  • La pedagogía del cuidado.
  • El aliento de la vida desde la actitud de confianza.

La periodicidad de estas sesiones se determinará en conversación personal, y la duración de las mismas no excederá los 60 minutos.

2.4. Orientación legal

Los profesionales que prestan el Servicio de orientación legal son los responsables de ofrecer el apoyo y la información necesaria en materia legal, ya sea en el ámbito estatal, como en el ámbito canónico, a las personas que así lo soliciten a Betania.

* Procedimiento de actuación

Cuando la persona afectada acuda al Servicio de orientación legal, los profesionales de Betania que prestan este servicio elaborarán un Informe jurídico inicial sobre las posibles vías de actuación legal. De acuerdo con las circunstancias de cada caso, este Informe tendrá en consideración:

  • Las acciones que puede ejercitar ante la jurisdicción penal y/o canónica.
  • Los requisitos que se deben cumplir para iniciarlas.
  • El acceso a la Justicia gratuita y cómo solicitarla.
  • Una relación de profesionales dispuestos a asumir la acusación particular y la defensa de sus intereses.

* Información en materia legal

Las personas que han sufrido abusos sexuales pueden acudir a la vía legal penal (ámbito estatal) y a la vía legal canónica (ámbito interno de la Iglesia católica). Ambos sistemas de justicia conllevan la sanción del agresor y el resarcimiento de los daños causados a la víctima, aunque se trate de vías distintas por razón de los órganos encargados de llevar adelante los procedimientos, así como de las sanciones que puedan imponerse. No se trata de vías incompatibles, por lo que las víctimas pueden acudir a ambas simultáneamente.

* Ámbito penal.

En el ordenamiento jurídico español, tal y como se recoge en el Código Penal, los abusos sexuales son constitutivos de delito contra la libertad sexual, a los agresores se impondrá una pena y las víctimas serán indemnizadas por el daño que se les ha causado. La acusación la ejerce el Ministerio Fiscal, que se encarga tanto ejercer la acción penal como la civil, por lo que no es necesario que la víctima cuente con otra representación legal para defender sus intereses, aunque naturalmente puede hacerlo ejerciendo la acusación particular acudiendo con su abogado y procurador.

Los requisitos legales para que los delitos citados puedan ser perseguidos y juzgados de acuerdo con la ley penal son los siguientes:

  1. a) Que no hayan prescrito.
  • En aquellos casos en los que las agresiones hubieran sido cometidas en fecha anterior y lejana a su conocimiento, deberá examinarse la posibilidad de acudir a los tribunales, del orden civil o penal, en defensa de los intereses de la víctima.
  • El Informe realizado por los profesionales de Betania abordará la cuestión de la prescripción en aquellos casos en los que los abusos no sean actuales.
  1. b) Que sean denunciados.
  • Si la víctima es mayor de edad en el momento en que acude a Betania, aunque no lo fuera cuando se cometieron los abusos sexuales, ella es la única que puede denunciar el delito. En este caso, los profesionales del Servicio de orientación legal conforme a las decisiones que la víctima adopte y tendrán en cuenta, con el consentimiento de esta, las recomendaciones de los profesionales del Equipo de atención terapéutica que intervengan en el caso.
  • Si la víctima es menor de edad cuando se solicita la intervención de Betania la Coordinadora de menores de edad instará inmediatamente la denuncia de los hechos a las autoridades competentes y, en caso de que quien haya solicitado la intervención de Betania se niegue a hacerlo, asumirá la denuncia de los hechos de los que se haya tenido conocimiento.

* Ámbito canónico.

Las víctimas de abusos sexuales, hayan sido estos cometidos por clérigos o religiosos o laicos, pueden acudir a la justicia canónica, ordenamiento que también tipifica los abusos como delito y establece unos procedimientos para perseguirlos y sancionarlos.

La Iglesia tiene su propia jurisdicción, independiente del orden jurisdiccional español, con su propia normativa y sus propias reglas de funcionamiento.

Los profesionales del Servicios de orientación legal de Betania informarán de la normativa canónica propia y de los eventuales cursos de acción en toda su amplitud. A saber:

  • La justicia canónica iniciará el proceso tan pronto como la autoridad eclesiástica correspondiente, Obispo o Provincial, tenga noticia fehaciente, lo más completa posible, de los hechos. Conocidos los hechos, el Ordinario o Superior mayor ordenará una primera investigación para acreditar la verosimilitud de los hechos denunciados y la imputabilidad.
  • Los cauces procesales difieren según el acusado sea o no sacerdote, y según la víctima fuese menor de 18 años o no al tiempo de los hechos denunciados. Son también distintos los plazos de prescripción en unos u otros casos. Se debe tener especialmente en cuenta el tiempo en que los hechos denunciados tuvieron lugar, pues de esa concreta determinación dependerá la normativa a aplicar, que ha ido variando con el tiempo.
  • Existen dos cauces procesales principales: proceso penal y decreto extrajudicial. Ninguno de los dos procesos es público y ambos pueden terminar en una condena que puede ir desde la suspensión temporal del ejercicio del ministerio hasta la expulsión del sacerdocio. En el caso de los religiosos se deberá abrir, además, un procedimiento que puede conducir a la eventual expulsión del miembro del instituto de vida consagrada.
  • Dentro del proceso canónico, judicial o administrativo, cabe el ejercicio de una acción por daños.
  • La duración del proceso es variable, puede establecerse en torno a los dieciocho meses.
  • Este procedimiento es gratuito y puede solicitarse la adopción de medidas cautelares.

2.5. Procesos de reparación con enfoque restaurativo

Betania se propone, en el desarrollo de su actividad, ofrecer respuestas orientadas a la reparación moral, material y económica, con un enfoque restaurativo, cuando así lo soliciten las personas que acuden a Betania.

Los procesos de reparación persiguen, en la medida de lo posible y como su propio nombre indica, la reparación del daño causado por el delito u otros actos ilícitos. Se trata de un proceso que involucra a todas las personas afectadas (víctima, infractor y comunidad), llegando a un entendimiento (y acuerdo) sobre la reparación, en que se tienen en cuenta las relaciones entre las personas, los daños provocados y las necesidades de justicia derivadas de aquellos, generalmente con ayuda de una persona facilitadora.

En caso de que este servicio le sea solicitado a Betania, se adaptará al proceso de acompañamiento que cada persona siga y se respetará lo establecido en la normativa: Principios Básicos de las Naciones Unidas sobre el Uso de Programas de Justicia Restaurativa en Materia Penal (2002), Directiva de la Unión Europea de derechos de las víctimas (2012), Ley del Estatuto de la Víctima (2015), Recomendación del Consejo de Europa sobre justicia restaurativa en asuntos penales (2018).

El proceso será el siguiente:

  • La persona que facilite el proceso de reparación respetará los siguientes principios: voluntariedad; confidencialidad; independencia; diálogo deliberativo y respetuoso, su labor se centrará en la víctima.
  • Todo el proceso se hará con respeto a las garantías de los participantes; la objetividad, partiendo de que, particularmente en delitos graves, una persona ha cometido una injusticia contra otra; y el manejo de competencias o estándares profesionales para la búsqueda de un acuerdo reparador y reintegrador para los participantes, basado en el dialogo y con un enfoque de entendimiento mutuo.
  • De acuerdo con la normativa antes referida pueden llevarse a cabo programas restaurativos antes, paralelamente o después del proceso penal y/o canónico, según las distintas modalidades procesos restaurativos existentes: mediación víctima-autor; conferencias de grupo familiar; y círculos de sanación, entre otros.
  • Betania actuará en estos procesos en calidad de tercero facilitador de un proceso que implica el reconocimiento de los hechos y de la condición de víctima, medidas de reparación moral, material y financiera. Se trabajará sobre la base de unos criterios objetivos que servirán para la fijación de la cuantía de las indemnizaciones
  • Betania presentará un Informe final a la institución que incluya medidas para la mejora continua, si así lo solicita la víctima.
  • Se trabajará con la víctima, el autor y los responsables de la institución concernida, o solo con responsables o los autores, según lo demanden libremente las personas afectadas y de acuerdo con cada caso.
  • Betania facilitará la firma de un acuerdo final de reparación suscrito por las partes cuya ejecución será seguida por Betania.
  • Todo el proceso estará guiado por la búsqueda de la verdad en un clima de confianza y cooperación, que desde el respeto a los tiempos de cada una de las partes favorezca un ámbito de acuerdo y negociación cuyos objetivos finales sean la reparación y la restauración.
  1. Prestación de servicios a otras instituciones.

La dimensión institucional de los abusos cometidos en el seno de la Iglesia católica hace que no solo sean personas físicas, sino también jurídicas las que pueden dirigirse a Betania para solicitar de esta Asociación la prestación de los servicios para los que se ha constituido, conforme a lo dispuesto en el artículo 2 de sus Estatutos.

Betania atenderá estas solicitudes de manera institucional, para lo que solicita que la comunicación se haga por escrito, de manera detallada y en comunicación dirigida a la Junta Directiva de la Asociación.

Los servicios que Betania puede prestar a otras instituciones son de índole diversa. A saber:

  • Atención a las personas adultas victimizadas sexualmente, siendo menores o mayores de edad, en el seno de la Iglesia católica, derivadas de otras instituciones.
  • Canal independiente que facilite la denuncia y preste una atención integral a las personas adultas victimizadas sexualmente, siendo menores o mayores de edad, que incluye servicios de Escucha y Acogida, Atención médica, psicológica y espiritual, Orientación Legal y Procesos de Reparación.
  • Realización de estudios, análisis estadísticos, y participación y elaboración en protocolos de actuaciones en entidades a las que pueda afectar los comportamientos a los que se refiere el ámbito de actuación de la Asociación.
  • Organización de eventos, cursos de formación, seminarios, en general, trabajos ordenados a la investigación y sensibilización sobre los problemas relacionados con el ámbito de la Asociación.

En el apartado III de este Protocolo se especifican las condiciones para que Betania pueda conveniar con instituciones de la iglesia la atención a las personas que hayan sido víctimas de abusos sexuales en su seno. Dichos servicios quedan en todo caso condicionados a que sea la víctima la que los solicite, y se prestarán de acuerdo con sus legítimos derechos e intereses, conforme a lo prescrito en el Ordenamiento jurídico español, a los Estatutos de la Asociación y con el juicio de los profesionales competentes.

  1. Resultados esperados

Las personas que acuden a Betania deben poder encontrarse con un grupo de personas profesionales, dispuestas a colaborar con ellas como red de apoyo desde el principio al final de un proceso que lo es de recuperación, reparación y sanación.

Betania velará porque la atención a las personas que acuden a ella cumpla con los requisitos exigidos por la ley y los principios éticos que protegen a las víctimas y la dignidad de toda persona.

Betania se compromete a recoger las necesidades identificadas, ofrecer a personas e instituciones su colaboración para la protección de las víctimas y presentar a quien corresponda las propuestas necesarias para garantizar un trato digno a quienes sufren los abusos por parte de cualquier miembro de la Iglesia.

Betania con permiso expreso y explícito de las personas que acoge y acompaña hará un seguimiento de la calidad de la atención y de la satisfacción de los profesionales de cada uno de los servicios a los que se tiene acceso.

Betania presentará anualmente una memoria pública de actividades.

III. – ACUERDO INSTITUCIONAL DE PRESTACIÓN DE ACOMPAÑAMIENTO INTEGRAL A VÍCTIMAS DE ABUSOS

Betania prestará sus servicios a personas las personas adultas victimizadas sexualmente, siendo menores o mayores de edad, en instituciones de Iglesia con las que se haya llegado a un acuerdo, que deberá cumplir los siguientes requisitos mínimos:

  • En el acuerdo, del que se informará públicamente, se harán constar los derechos y deberes de las partes, las condiciones de prestación de atención a las víctimas, así como las cláusulas económicas y civiles que sean necesarias.
  • Deberán ser las personas beneficiarias las que soliciten personalmente y sin intermediarios los servicios de Betania.
  • Betania actuará de acuerdo con los legítimos derechos e intereses de las víctimas, lo prescrito en el Ordenamiento jurídico español, en los Estatutos de la Asociación y respetando el juicio de los profesionales competentes.

El procedimiento de actuación de Betania en el marco del acuerdo respetará los siguientes principios:

  • La actuación de Betania queda supeditada a la voluntad de la persona, respetando los deberes de confidencialidad para con ella y su derecho a la intimidad y la protección de datos.
  • Betania se compromete a ayudar a que las personas víctimas de abusos sanen el trauma que el abuso les causó, puedan ver reparado el daño infligido y gocen del acompañamiento terapéutico, legal y/o espiritual que cada una precise de acuerdo con sus necesidades, hasta alcanzar la restauración del orden personal, familiar y social que los abusos sexuales quebraron.
  • Betania considera un deber de justicia y verdad poner en conocimiento de la institución en la que se han cometido los abusos toda la información necesaria para que esta inicie todas las actuaciones orientadas a la debida asunción de responsabilidades. Por ello, entregará a la institución, previo consentimiento de la víctima, un Informe completo de los hechos denunciados, para posibilitar su reconocimiento, sin perjuicio de los pasos que se puedan emprender ante la Justicia civil o canónica, y un Informe preliminar de hipótesis diagnóstica de la víctima.
  • Cuando la víctima adulta no pueda o no quiera denunciar en nombre propio o revelar su identidad, Betania se compromete a informar a la institución de los hechos anonimizados, previo consentimiento de la persona afectada, de manera formal y por escrito.
  • Betania facilitará el contacto de la víctima con la institución en la que se han cometido los abusos, así como el encuentro con sus responsables, cuando la víctima o víctimas así lo soliciten.

CÓDIGO DE CONDUCTA

1.- PREAMBULO

La Asociación para la Acogida y el Acompañamiento Betania (en adelante Betania) es una asociación civil, inscrita en el Registro Nacional de Asociaciones: Sección 1ª/ Número Nacional 616734 al amparo de la Ley Reguladora del Derecho de Asociación (L.O. 2/2002, de 22 marzo), cuya misión es la de prestar una atención integral a las personas adultas victimizadas sexualmente, siendo menores o mayores de edad, en contextos religiosos.

Constituida en febrero de 2019 Betania trabaja para la recuperación y la reparación de sus beneficiarios mediante la prestación de servicios profesionales e independientes. Betania cuenta con varios Equipos de Trabajo que desempeñan sus tareas en Acogida, Escucha y Orientación, Atención psicoterapéutica, Orientación legal, Acompañamiento espiritual y Reparación.

La constitución, misión y finalidad de Betania se fundamenta en el principio de la inviolable dignidad humana, razón de ser de los derechos humanos.

Los abusos sexuales causan a la persona que los sufre graves daños de naturaleza física, psicológica y emocional, que perjudican el libre desarrollo de la personalidad, singularmente de las personas menores de edad, atentando contra su libertad e indemnidad sexual. En los contextos institucionales religiosos, los abusos sexuales no solo constituyen un atentado contra la libertad sexual, sino también contra la libertad religiosa y de conciencia.

La finalidad última del trabajo desempeñado por Betania es la recuperación integral de la persona a través de un proceso de paulatino redescubrimiento de las capacidades y fortalezas personales, así como de reconocimiento de los derechos que los abusos han lesionado. Quien sufrió victimización por abusos sexuales tiene derecho a recuperar la integridad de su ser para dejar de ser víctima. Para alcanzar este fin, acorde con la circunstancias personales, familiares y sociales de cada persona, Betania trabaja en el establecimiento de relaciones de seguridad y confianza que permitan a las personas que han sufrido abusos sexuales en contextos eclesiales narrar libremente los hechos y el impacto que los mismos han causado en sus vidas, afrontarlos, redescubrir sus capacidades y fortalezas, y reconocerse sujetos de derechos para finalmente formular sus demandas de reparación. Para esto, Betania facilita el esclarecimiento de la verdad, la depuración de los hechos y la asunción de responsabilidades.

Ser responsable no significa, siempre y en cualquier circunstancia, ni responsabilidad penal ni culpabilidad. Ser responsable, en el caso que nos ocupa, es hacerse cargo del daño causado a las víctimas promoviendo su desarrollo integral. La consecución de este objetivo último no es posible sin el diseño de unos mecanismos institucionales que favorezcan la protección y la promoción y a los que no pueden ser ajenos las instituciones en las que se cometieron los abusos. La transparencia es, desde esta perspectiva, una condición necesaria en el camino de sanación y no solamente una cualidad de la gestión interna.

Para garantizar la adecuada prestación de los Servicios que Betania dispensa, así como el seguimiento adecuado de las actividades llevadas a cabo, este Código de Conducta establece los límites entre los que debe discurrir una relación de ayuda basada en la confianza y la seguridad que se orienta a la recuperación y la reparación de las víctimas que acudan a Betania.

El equilibrio entre la confianza y la seguridad exige clarificar la naturaleza de una relación de ayuda, los roles desempeñados por los profesionales para mitigar la dualidad y evitar de este modo conductas inadecuadas.

  • Todos los profesionales que trabajan y colaboran con Betania deben cumplir la legislación española y desarrollar una conducta apropiada.
  • Los profesionales de Betania deben trabajar con la conciencia de que su trabajo debe evitar conductas que pudieran reproducir la distorsión cognitiva y la confusión moral que es consecuencia de la naturaleza del abuso sexual en contextos religiosos.

2.- RESPONSABILIDAD

  • Todos los profesionales de Betania deben cumplir este
  • La violación de este CC implicará unas sanciones que podrán ir desde la corrección verbal hasta la expulsión de Betania.

3.- DEFINICIONES

3.1.- Profesionales contratados y voluntarios

  • Profesionales expertos en escucha y trabajo con víctimas.
  • Psicólogos.
  • Médicos.
  • Profesionales y Expertos en Acompañamiento

3.2.- Beneficiario

  • La persona adulta que recibe los servicios prestados por Betania, sea por haber sufrido abusos sexuales en contextos eclesiales, siendo menor o mayor de edad, sea por su relación con la víctima (familias, parejas, etc.).

3.3.- Instrumentos de comunicación

  • Cualquier forma de canal de comunicación que se utilice para contactar con los beneficiarios y profesionales, o para que estos contacten entre sí, o con cualesquiera otras personas con las que sea necesario comunicar, incluyendo a las instituciones en las que se han cometido los abusos, sean privadas o públicas.
  • Implica correos electrónicos, mensajes sms o whatsapp, zoom, redes sociales, mensajes por video, teléfonos móviles, audios de voz, etc.

4.- ESTÁNDARES

4.1.- Principios de Conducta y criterios para la actuación de los profesionales

  • Respetar la dignidad, los derechos humanos de cada persona que accede a los servicios prestados por Betania y promocionar su bienestar.
  • Estar siempre del lado de las víctimas.
  • No discriminar por ningún motivo a las personas que acudan a Betania en busca de ayuda.
  • No abandonar a los beneficiarios en el proceso y respetar su decisión si deciden desistir del mismo.
  • Mantener las relaciones de acompañamiento mientras haya beneficios razonables para los acompañados.
  • Respetar las competencias propias de cada rol, lo que implica la derivación a otros profesionales competentes cuando sea necesario.
  • Evitar siempre la confusión de roles, rechazando siempre las relaciones duales que perjudican la objetividad y el buen trabajo profesional en estos casos.
  • No establecer relaciones afectivas, ni sexuales, ni conversaciones inapropiadas durante el proceso de acompañamiento con las personas a las que atiendan, incluso aunque estas fueran consentidas y las hubiera propuesto el beneficiario. Si esto sucediese el profesional de Betania será considerado en todo caso responsable de haber violado los límites propios de la relación de ayuda basada en la confianza y la confidencialidad.
  • Evitar los favoritismos, los regalos, las citas fuera de agenda porque corren el riesgo de convertirse en indicios de
  • Velar por el respeto a los límites a los que se refieren este CC para poder identificar su violación.
  • Informar a los beneficiarios de la existencia de un canal de denuncias donde se pueden reportar las conductas inadecuadas. Así mismo los profesionales de Betania utilizarán dicho canal en caso de necesidad.

4.2.- Encuentros de los profesionales de Betania y los beneficiarios

  • Las sesiones se desarrollarán en lugares adecuados (ajustados a la sensibilidad del beneficiario) y con la duración prevista.
  • Ninguna sesión se desarrollará en estancias o lugares
  • Las sesiones nunca se registrarán en audio o
  • En caso de que la grabación de la sesión fuera necesaria la persona beneficiaria debe ser informada y prestar su consentimiento. La conversación debe mantenerse, en la medida de lo posible, en un entorno que permita el anonimato de la víctima.
  • Toda la documentación de los procesos será registrada.
  • Se elaborará un informe al final de cada

4.3.- Confidencialidad

  • Al comienzo del proceso el beneficiario será informado de que los profesionales de Betania trabajan en equipo y de las excepciones a la obligación de
  • La información obtenida en el transcurso de las sesiones será tratada de forma confidencial salvo que, para evitar situaciones de riesgo o por imperativo legal, deba ser desvelado su
  • Los miembros de la Asociación tendrán actualizados, conforme a la legislación vigente, los documentos relativos a la confidencialidad (consentimiento, etc.).

4.4. Comunicación electrónica

  • Las comunicaciones electrónicas que se realicen con los beneficiarios serán exclusivamente relacionadas con la atención que puede prestar Betania
  • Se usarán elementos formales, tales como correos oficiales, cartas con membrete, etc. que den garantías de seguridad al acompañado.

4.5.- Monitorización del comportamiento

  • A lo largo del proceso de acompañamiento de los beneficiarios, los miembros de Betania deben estar atentos a posibles conductas inadecuadas por parte de los miembros del
  • Los protocolos de Betania han sido elaborados de acuerdo con la legislación vigente y, en su caso, serán oportunamente revisados tras los Informes de evaluación.
  • En caso de denuncia de mala praxis por parte de Betania, se buscará la evaluación de una tercera entidad independiente.

4.6.- Información

  • Los profesionales de Betania respetarán las normas de la Ley de Protección de
  • Se actuará siempre de acuerdo al consentimiento informado del
  • La información que derive de los servicios prestados a los beneficiarios será confidencial y en caso de que se publique deberá ser
  • La información confidencial incluye: el nombre, la dirección, el número de teléfono y otros datos identificativos de los beneficiarios, así como toda la información que estos puedan proporcionar, en el contexto de la relación con los profesionales de Betania, sobre la victimización sufrida.
  • Las declaraciones públicas sobre casos particulares -si fueran necesarias- se realizarán por medio de notas de prensa, respetando la veracidad en la información y previo consentimiento del beneficiario.

4.7.- Almacenamiento de la información

  • Los documentos se archivarán en lugares seguros y será accesible solo a las personas
  • La información confidencial debe ser tratada adecuadamente y archivada en soportes electrónicos seguros, y de acuerdo a la normativa en materia de protección de datos.
  • En la información que manejan los profesionales en su trabajo, seguirán las normas propias de su profesión tales como el uso de contraseñas, claves, etc.

4.8.- Conflicto de intereses

  • Los profesionales de Betania no intervendrán en los casos en los que exista una relación previa con el beneficiario, sea esta de autoridad -ministerial o laboral- o familiar, o cuando ambos pertenezcan a la institución responsable de los abusos o denunciada.
  • La colaboración del personal y los voluntarios de Betania no debería entrar en conflicto con la cooperación en otras asociaciones cuya finalidad sea complementaria.

4.9.- Denuncia de conductas inapropiadas

  • Betania cuenta con un canal de denuncias de las conductas inapropiadas y garantiza la confidencialidad de las denuncias que se presenten.
  • Los miembros de Betania se comprometen a denunciar ante la dirección las posibles conductas inapropiadas detectadas en el proceso de acompañamiento de las víctimas.
  • La dirección se hará cargo de ellas, analizando la situación para tomar medidas de protección las víctimas.

4.10.- Gestión y dirección

  • Los recursos de la entidad deben ser gestionados de modo transparente y optimizado.
  • Lo referente a la gestión económica de los costes de los procesos será centralizado por la Dirección de la Asociación, que canalizará los emolumentos de los profesionales.
  • La Dirección de Betania gestionará directamente con las personas que acuden a ella, o con las entidades responsables, los importes de sus servicios conforme a los estándares de trabajos profesionales semejantes. Se informará de la parte que recibirán los profesionales y de la que, por sus labores de gestión y coordinación, y para permitir el sostenimiento de la Asociación, recibirá Betania.
  • En los procesos gestionados por Betania, los profesionales se abstendrán de recibir, a título personal o de manera extraordinaria, cualquier
  • Siempre que cuente con la aprobación de la víctima, Betania intentará que la entidad responsable se haga cargo de los costes de los servicios que Betania le preste.
  • En los casos en que la víctima no pueda hacer frente a los costes de los servicios que Betania le preste y no sea posible conseguir que los emolumentos sean pagados por la entidad responsable, la Dirección de Betania podrá acordar hacerse cargo de los costes, siempre que la Asociación tenga disponibilidad económica para ello.
  • En el ejercicio de su opción por las víctimas y para facilitar el acompañamiento a las mismas y las denuncias, la Dirección de Betania podrá firmar acuerdos con entidades eclesiales para actuar como canal de denuncias y gestionar los procesos de acompañamiento y reparación.